Conserva el aroma suntuoso de la marroquinería fina del mediterráneo, donde el cuero negro se enriquece con notas de ládano, incienso y un toque herbal de salvia. Transfiere una personalidad imponente, aristocrática, madura y con una formalidad ejecutiva de élite que domina con distinción clásica. El aroma de la exclusividad patrimonial.




