Dibuja con ironía la excentricidad de la aristocracia británica, una rosa inesperada y masculina que se empapa de ginebra picante, pimienta y maderas de cuero. Transfiere un carácter profundamente teatral, intelectual, elegante y con un encanto dandy que fascina en los círculos profesionales más exclusivos y artísticos. Sofisticación inglesa con un giro audaz.




