Este perfume representa la visión de Guerlain sobre el hombre ideal: un mito convertido en aroma tangible. Según la Marca, es un “concentrado de ideales” nacido de las aspiraciones masculinas, donde la almendra atraviesa toda la fragancia, desde la salida hasta el fondo. El diseño mezcla la inteligencia de los cítricos y el romero, la dulzura del «amaretto» y la fuerza de maderas modernas, todo en un frasco masculino, lujoso y perfectamente facetado.




