Imita la elegancia clásica de los jardines colgantes de la antigua Roma, donde el frescor del ciprés se fusiona con la calidez amaderada y noble de las vides centenarias. Transfiere al usuario un carácter maduro, distinguido, formal y con un aura de caballerosidad atemporal que denota un gusto impecable. Un aroma de estructura noble y sobria.




