Alcanza el corazón ardiente e íntimo del desierto marroquí, llevando la icónica composición de la marca a una concentración de extracto que duplica la riqueza del pachulí y el ámbar. Otorga una presencia suntuosa, opulenta, de una calidez resinosa insuperable y un carácter de autoridad artística que envuelve con una estela hipnótica y eterna. Profundidad sagrada.




