Corona la cúspide de la feminidad romántica y la opulencia palaciega, donde una rosa turca majestuosa se baña en ámbar, incienso y la cremosidad del lichi. Transfiere un carácter de sofisticación absoluta, sensualidad premium, y un aura celestial que cautiva los sentidos de cualquiera en su cercanía. Una joya nicho de belleza e impacto incomparables.




