Sugiere el lujo aterciopelado de un palacio siciliano donde el viento del mediterráneo acaricia cortinas de seda, mezclando almizcles preciosos con ráfagas amaderadas. Transfiere un carácter de sofisticación íntima, pulcritud suprema, suavidad y una elegancia sensual que se siente como una segunda piel de alta costura. Una obra de arte de la línea privada.




